Alberto Ballarín Iribarren    éntasis29 arquitectura y urbanismo

 
 

MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE LA SIERRA

Structural consolidation of the Monastery of Santa María de la Sierra

BIC- National Monument

Consolidación estructural del Monasterio de Santa María de la Sierra

Collado Hermoso, Segovia

2007- 2012

El monasterio de Santa María de la Sierra fue construido a comienzos del siglo XIII por la orden del Císter sobre un asentamiento benedictino anterior, siguiendo al pie de la letra, la traza canónica de esta orden. Amortizado en el XIX pasó a manos particulares, llegando hasta nuesto días habiéndose perdido la mitad del templo y casi la totalidad del claustro.


Probablemente fue afectado por el terremoto de Lisboa del siglo XVIII, derrumbándose las bóvedas de cubierta con excepción de la de una nava lateral. Como otros monasterios ha servido como establo, ha sido usado para la cría de gusanos de seda y ha albergado en su interior todo tipo de viviendas y construcciones varias. Sus sillares han sido empleadas durante siglos en las construcciones de la comarca.


Además de la bóveda de una de las naves laterales, se conservan las columnas y arcadas, los  muros perimetrales, la portada, los arranques de los ábsides y otros elementos del templo. Respecto al claustro, queda en pie lo que fue la portería del monasterio, y quedan los arranques y trazas del refectorio, sala capitular, sacristía, armarium, cocinas, pozo, y otras partes del claustro. Todo ello se ha descubierto en la campaña arqueológica realizada, así como la bodega o despensa del monasterio, encontrada completa en una cota inferiorior y semienterrada.


La consolidación ha consistido en la eliminación de elementos añadidos, incluyendo un gran paredón o muro que cerraba los restos del templo, eliminación de vegetación, restos y revocos varios, rejuntados, consolidación de fábricas, inyecciones de mortero y atado de la parte superior de los muros mediante zunchos de hormigón cosidos a los muros. Se ha trasdosada la bóveda existente con una camisa de mortero armado. Se ha aislado y cubierto con zinc esta cubierta, así como la parte superior de los muros testeros. Se han cosido las dovelas de los arcos que amenzaban ruina, con varillas roscadas. Se han dispuesto también gárgolas y bajantes de hierro negro y se han drenado y conducido las águas subterráneas. Finalmente se ha solado todo con jabre. Se han empleado morteros naturales de cal.


Para realizar el levantamiento realizamos un escaneo en 3D de los edificios, sobre los que se mapearon las fotografías realizadas. Estudiamos la documentación histórica, encontrándose fotografías inéditas del XIX.


Durante los trabajos de consolidación de las bóvedas encontramos pequeños recipientes cerámicos embebidos entre las piedras en forma de cuña que las forman. Son las “amforas de Vitrubio” que servían en la antiguedad para afinar la acústica de los templos donde cantaban los monjes.

The monastery of Santa Maria de la Sierra was built on the remains of a previous Benedictine settlement, at the beginning of the XIIIth century by Cistertian monks, following the strict canonical precepts of their order. Sold over to private hands during the Spanish Amortization Law in the XIXth C, it has arrived to our days in a precarious state, with half of the temple missing as well as most of the cloister.

The building was probably affected by the Lisbon earthquake in the 18th century,  and all of its vaults have been destroyed except for a single one, in one of the side aisles. As many other monasteries in the same situation, Santa Maria de la Sierra has been otherwise used as stable and silkworm farm, and sheltered all kinds of housing and constructions. For centuries, its ashlar stones have been used in the building of other constructions in the region.

Apart from the afore mentioned vault, most of the columns and arcades still remain standing, as do the external walls, the church doorway, the take-offs of the apses and other elements of the temple. As to the cloister, the only portion that has survived to our days is the entrance to the monastery, or porter´s room, as well as the take-offs and remnants of the refectory, chapterhouse, sacristy, armarium, kitchen, water well, and other elements which were discovered during the archaeological campaign implemented for the project , as were alson the cellar or monastery pantry, found almost complete on an inferior, half-buried level.

The concept throughout the design has consisted largely in the eradication of all the elements that had over the years been added on to the original structure, which included not only a great wall that enclosed the ruins of the temple, but also the overgrown vegetation, traces of revocos and plasterwork, re-assemblage,rejuntados, consolidation of stone structure and ashlars, mortar injectiion and binding of the upper section of the walls by means of bands of reinforced concrete. The existing vault was reinforced with a layer of armed mortar stitched to the walls, and later insulated and protected with zinc, as were also the top of the external walls. The voussoirs of the arches, which were almost in ruins, were stitched in place with threaded rods. We also implemented black iron gargoyles and down-pipes, and built drains and conductions for underground waters.

Lastly, we paved the interiors with “jabre” (stabilized rammed earth floor). Natural lime mortars were used throughout the construction.

To draw out the monument we scanned the buildings in 3D, and projected on it the photographs we were able to find. We studied the historic documentation available and discovered unpublished XIXth century photographs of the site. During the consolidation of the vaults we found small ceramic pots among the wedge stones. They are called the “amphores of Vitrubio,” and were used in old times to enhance the acoustics of temples where monks sang.